«No entiendo nada»: Javiera Díaz de Valdés llora la muerte de su marido

En el mes de noviembre del año 2017, Javiera Díaz de Valdés se casó con el reconocido crítico literario Juan Manuel Vial, en una ceremonia realizada en Zapallar, en la Región de Valparaíso.

Pero hoy, a sus 50 años el hombre dejó de existir producto de un cáncer fulminante que se le diagnosticó recientemente, lo que dejó consternados a sus más cercanos y también al mundo de los medios de comunicación, ya que Vial fue columnista del diario La Tercera durante 13 años.

La persona que se mostró bastante afectada con la pronta partida del comunicador fue precisamente su ex esposa, la actriz nacional Javiera Díaz de Valdés, quien según información entregada por la periodista Cecilia Gutiérrez, recién este año se habría separado de palabra del hombre.

«Manolito, Mañuko, me cuesta creer que dejaste este mundo tan veloz, brutal e intensamente, aunque así mismo lo viviste. Me siento tan afortunada de haber sido familia junto a Rosa y Bicho, también corta, intensa y velozmente. Tan afortunada de haberte conocido profundamente. De nuestro viaje a la Patagonia, de los tomates que plantamos y vendimos, de tanta, tanta risa. Del delirante caldillo de congrio que nos cocinaste y que me enamoró platónicamente de ti 10 años antes de luego casarme contigo», comenzó escribiendo.

«Y de las mil comidas que después me preparaste, de los 10 kilos que engordé junto a ti, del whiskey ahumado en el termo mientras recorríamos la Patagonia que tan bien conocías, del placer de viajar, de ir a un museo y que me contaras la historia a cerca de todo, de cada obra de arte, de cada planta, árbol, pájaro y con tanta gracia. Tanta profunda e inconsciente elegancia. De tu poncho fatal. De tu sonrisa. De Leonard Cohen, Nick Cave. Washington DC. De la preciosa sonrisa que ya no está más, no está más. Y tanto, tanto más. Gracias, gracias, gracias, por haberme y habernos querido. No entiendo nada. Perdón por escribir tan mal, perdón por subirte a una red social. Llegaste puntual a celebrar a tu Anita. Te quiero hasta el infinito, Chincol», concluyó, evidentemente afectada