«Hasta un perro tú lo sueltas para caminar»: Raquel Argandoña rompe en llanto al denunciar malos tratos hacia su hijo

Como les habíamos contamos , este jueves los abogados de Hernán Calderón Argandoña, Mario Vargas Cociña y Eduardo Lagos, presentaron ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago una cautela de garantía y un amparo judicial acusando supuestos tratos inhumanos de los que ha sido víctima el joven por parte de gendarmes que lo custodian, en la clínica psiquiátrica El Cedro de la comuna de La Reina.

Después de esto, se dijo que llamarían a un punto de prensa durante la tarde con Raquel Argandoña presente, quien al enterarse de esto llegó hasta el lugar muy afectada, hablando con los medios, entre lágrimas.

«Mi hijo necesita tratamiento y los profesionales no lo han podido diagnosticar. Está amarrado 24 horas de mano y de pies con cadenas, ni siquiera se las sueltan para bañarse ni tampoco para comer. Hasta un perro tú lo sueltas para caminar», primero señaló.

Agregando: «Es injusto, es injusto. Entonces ¿de qué hablan los matinales de que esta clínica es un spa? ¡Si mi hijo necesita tratarse!».

Luego, apareció en el centro el abogado Vargas Cociña, corroborando los dichos de ka co animadora de «Bienvenidos», asegurando que los gendarmes «no dejan entrar a los doctores, no dejan que los psiquiatras entren a hablar con él».

También, el profesional dijo que Raquel Argandoña no ha podido hablar con su hijo ‘Nano’, sin embargo, los periodistas presentes le preguntaron si acaso otra persona en su misma condición puede recibir visitas de ese tiempo, considerando además que estamos en pandemia, a lo que él contestó que era solicitud de los médicos que tratan al joven.

«El médico dijo que era importante la participación de un familiar cercano para su rehabilitación. Esto no es visita. Acá se planteó que el señor Calderón venga para acá con el objeto de un tratamiento y si ese tratamiento dispone que la madre tiene que participar activamente, pues bien, habrá que hacer caso a lo que digan los médicos», sentenció.