La declaración judicial donde Felipe Rojas relata qué hizo el día que desapareció Fernanda Maciel

8 días después de la desaparición de Fernanda Maciel, personal de la SEBV le tomó declaración voluntaria a Felipe Rojas, amigo de la joven que se encuentra actualmente detenido a la espera de la formalización de este jueves por homicidio e inhumación ilegal.

En esta diligencia, de acuerdo al documento al que tuvo acceso BioBioChile, Rojas declaró ser amigo de Fernanda desde hace aproximadamente 10 años, cuando ella llegó a vivir a la comuna.

En el interrogatorio, tras el cual Rojas presentó un recurso de protección, fue consultado por los días previos a la desaparición de la joven y su encuentro en la misma fecha, el 10 de febrero de 2018.

El relato comienza sobre el 8 de febrero, día en que señala haber ido a trabajar a la bodega, “donde me desempeño como empleado realizando labores de lavado de telas que son ocupadas para eventos”, juntándose luego con un amigo y volviendo a su hogar a las 00:30 horas, sin tener contacto con Fernanda.

El viernes 9, continúa, dijo volver a su hogar después de trabajar cerca de las 22:00, momento en que toma contacto telefónico con Fernanda, sin recordar quién efectuó la llamada.

“Nos juntamos a fumar marihuana en las afueras de domicilio hasta las 23:00 horas aproximadamente, donde llegó una amiga de Fernanda”, dice la declaración.

De acuerdo a su declaración, Fernanda y su amiga se retiraron en un vehículo, del cual dice no recordar color ni modelo.

Tras eso, prosigue, ingresa a su casa y a las 4:00 se percata de un mensaje de WhatsApp de Fernanda al momento de pararse al baño.

Este mensaje decía:

10 de febrero

Tras esta comunicación, no habrían tenido contacto hasta las 16:48 del 10 de febrero, cuando recibió un nuevo mensaje:

Luego de eso, sostuvo que se asomó por la pandera que colinda ambos domicilios, invitándola a fumar a su casa. Fernanda habría aceptado pero le habría dicho que mejor fueran a la bodega, a lo que Rojas se habría negado por temor a que lo pillara su jefe.

Luego dijo mantener una breve conversación telefónica donde le advierte que vaya sin su perra Simona, “porque los perros se la van a comer”.

Tras esto, le habría enviado un mensaje por WhatsApp señalando: “Te esperé cualquier rato, nunca llegaste. Yo ando cleteando”.

A las 20:30 dijo que volvió a salir en bicicleta en dirección al persa ubicado en Avenida Zapadores, hasta las 22:30.